Sobre cómo empecé mi práctica ASHTANGA YOGA

Hace ya un tiempo que he incursionado como practicante y luego como instructora en la práctica de Ashtanga Yoga. La verdad es que hace mucho tenía intenciones de hacerlo, pero no encontraba el maestro adecuado. Finamente el año pasado, luego de haber parido a mi primer hijo Nicolás, conocí a Noelia, una profesora de Yoga que me invito a asistir a clases con su maestra Viviana Sapia. Con el cansancio que las noches de sueño entrecortadas me imponen me dispuse a asistir a mi primera práctica de Ashtanga. Y allí partimos!

La serie de Ashtanga es exigente. Claro que siempre hasta donde nuestros propios límites lo permiten. Pero, para mi sorpresa, el hecho de poner más de energía en la práctica, no sólo me hizo muy bien al cuerpo y a la mente, si no que me ha llenado de renovada y muchas más cantidad de energía!

Me siento mucho mejor, con más fuerza y elongación y muy a gusto con este estilo de Yoga. El día que más cansada estoy, con más ganas voy a mi práctica porque sé lo bien que me diento después.

En fin, la cuestión es que el estilo me cautivó por completo. Tanto, tanto, que se lo propuse a algunas de mis alumnas y comenzamos con la práctica con muy buenos resultados.

Al poco tiempo me llamó Eliana, que quería tomar clases de Yoga con un grupo de amigas. Le conté de mi práctica de Ashtanga Yoga. A ella le habían hablado del estilo y quería practicarlo. Iniciamos las clases con el grupo de amigas a domicilio. Ellas están muy contentas y yo mucho más con el lindo grupo humano y de amigas que conforman! (ver fotos).

 

No lo duden, empiece su práctica Yoga!

 

 

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