Ejercicio de meditación: la llama de la vela

Un ejercicio que se trabaja para iniciar a los alumnos en la práctica de la meditación es la observación de la luz de la una vela. Este ejercicio sirve para aquietar la mente y vaciarla de pensamientos, al mismo tiempo focaliza nuestra atención en la llama de la vela.

En palabras textuales de mataji Indra Devi, en su libro “Respirar bien para vivir mejor”:

“…le sugiero hacer la siguiente prueba: primero escoja un lugar tranquilo, en el que nadie le molestará; en seguida encienda una vela y siéntese en una postura cómoda, relajada. {…}

Ahora, mantenga la vista fija sobre la llama, sin permitir que sus ojos se desvíen. Empiece a respirar rítmicamente (ver post sobre respiración rítmica). Luego cierre los ojos y trate de retener la impresión de la llama. Si la imagen se le representa vívidamente, manténgala así, pero si la luz se le escapa, abra los ojos para volver a contemplarla. Ciérrelos otra vez para probar si ahora retiene la imagen de la llama. Repita la operación hasta que consiga captar y retener la impresión en su mente.  {…}

Una vez que haya aprendido lo antedicho, el siguiente paso consistirá en contemplar la luz y pensar en su forma, su color y las características: la luz disipa la oscuridad, nos da calor, nos produce bienestar. Piense en ella como un símbolo de lo eterno y de lo divino. Y medite en ello. Después de unos días o quizá semanas –lo que dependerá de su habilidad para concentrarse-, no necesitará tener una vela encendida enfrente para verla en su imaginación, ya que obtendrá la imagen simplemente con cerrar los ojos.

Ahora trate de imaginarse que la luz está en su interior. Déjela brillar en todo su esplendor, enviando sus rayos en todas direcciones, sobre todo ser humano con sensibilidad mental, para que les lleve luz, calor y compasión. Observe cómo se vuelve más brillante disipando la oscuridad, la ignorancia, la soledad, el miedo, el odio, la lujuria, la codicia, la envidia… Observe como arroja lejos el sufrimiento y el dolor, sustituyéndolos por alegría, amor y felicidad. Deje que esa luz envuelva todo su ser.”

“El día que comprenda que la luz en su corazón y la divina luz eterna son la misma cosa, habrá logrado la unión con ella y sabrá que representa la verdad, el amor y lo Divino.”

Qué los disfrutes!

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